| Año de creación | 2025 |
|---|---|
| Dimensiones | 45 A × 60 Al × 0.1 P cm |
| Tipos de arte | pintura |
| Estilo | vanguardismo |
| Género | retrato |
| Materiales | tinta, papel |
| Método de embalaje | tubo |
What Still Hurts captura la silenciosa persistencia del dolor que el tiempo no puede borrar. La silueta, inmersa en capas de azul profundo y cálidos tonos de rosa y naranja, se sitúa entre la ocultación y la revelación. Las vibrantes pinceladas difuminan los límites entre el cuerpo y la emoción, transformando el dolor invisible en algo casi tangible. Esta obra habla de heridas que nunca se desvanecen del todo, aquellas que se llevan en silencio, mucho después de que el momento haya pasado. Las suaves gotas de pintura evocan recuerdos que resurgen inesperadamente, mientras que los audaces contrastes evocan la tensión entre la sanación y el dolor. Es un retrato de la resistencia emocional, de la belleza forjada tras la ruptura. Parte de la serie What Cannot Be Held (2024-2025), What Still Hurts continúa la exploración de estados emocionales frágiles y las huellas invisibles que dejan el amor, la pérdida y el anhelo. Detalles: Obra digital sobre papel mate premium para póster de 200 g/m² Impresión única





Tatiana Taner (n. 1988, Chukotka, Rusia) es una artista contemporánea dedicada a crear calidez y equilibrio a través del arte. Vive y trabaja en Alanya, Turquía. En 2019, estudió con Maria Michi, fundadora de la Galería ARBUZZ en Moscú, y asistió a los cursos de autor "Manía de la Creación" y "Fricción de Significados". Su práctica abarca la pintura digital, el acrílico, la acuarela, el collage y las técnicas mixtas experimentales. A menudo integra textiles, pastas estructurales y materiales naturales (arena, elementos marinos y plantas) creando composiciones texturizadas y vivas. Su obra refleja contrastes: caos y calma, soledad y conexión, maternidad y autoconciencia. Su trayectoria artística es de exploración y resiliencia, moldeada por la diversidad cultural y la transformación personal. Cada pintura se convierte en un diálogo de luz y emoción, ofreciendo al espectador belleza, serenidad y la tranquila certeza de que el arte puede ser un refugio de esperanza.
