| Año de creación | 2025 |
|---|---|
| Dimensiones | 80 A × 80 Al × 2 P cm |
| Tipos de arte | gráfico |
| Estilo | arte pop |
| Género | floral |
| Materiales | pintura acrílica, lienzo |
| Método de embalaje | embalaje de cartón |
Esta pintura está hecha con pinturas acrílicas sobre lienzo. El artista utilizó brillantes colores neón: rosa, verde ácido y alegres tonos grises, creando una composición dinámica y expresiva. La obra es fácil de colgar gracias a su diseño listo para colgar. La pieza, creada en 2025, refleja la energía y el estilo del arte pop.





La infancia es la base de nuestra identidad, la fuente de emociones puras y una imaginación desbordante. Mi arte es un viaje a ese espacio donde la realidad se entrelaza con sensaciones, recuerdos y sueños. Busco no solo representar la infancia como una época tierna y despreocupada, sino revelarla como una filosofía profunda: un lugar donde se forja nuestra identidad, donde se arraigan nuestros primeros miedos, nuestras primeras alegrías y nuestros primeros sueños. Desde pequeña, he sentido la necesidad de crear. Empecé a dibujar a los cuatro años; no era solo una afición, sino mi forma de interactuar con el mundo. Nunca estudié en academias; en cambio, seguí la intuición y la autoexploración. Siempre supe que el arte era mi verdadera vocación. Nunca traicioné mi sueño, aunque el camino para hacerlo realidad fue largo. Cuando comenzó la guerra en Ucrania, se convirtió en un momento de profunda reflexión para mí. Mientras el mundo a mi alrededor se desmoronaba, encontré tiempo: tiempo para el trabajo interior, para volver a mi esencia, para finalmente dar vida a lo que siempre había vivido dentro de mí. Así nació este concepto: un viaje para reconectar con el niño interior, audaz y creativo, que todos llevamos dentro. Mis pinturas son espejos que permiten a cada persona vislumbrar su propia infancia. Quiero que, al contemplar mi obra, la gente se recuerde a sí misma: sus alegrías, miedos y sueños. La infancia nos une a todos: sin importar la cultura, el idioma o la geografía. Ya sea en Tokio, Nueva York, Kiev o Lisboa, todos sentimos lo mismo al rememorar nuestros recuerdos. Como dijo Picasso: «Todo niño es un artista. El problema es cómo seguir siendo artista una vez que crecemos». Quiero recordarles a las personas que ese artista interior sigue estando en su interior. Mi arte sirve de puente entre el pasado y el presente, entre la nostalgia y el autodescubrimiento.
